• Web premiada con el Premio Internacional OX

Aurora Mendoza Borunda.

Poeta y narradora. Chihuahua.

 

FORMACIÓN ARTÍSTICA:

  • Taller de Poesía, coordinado por Balam Rodrigo (Sría. de Cultura. Chih. 2018)
  • Taller de Narrativa "Ray Bradbury", coordinado por Jorge Guerrero de la Torre (Chih. 2014-2019)
  • Taller de Creación Literaria, coordinado por Reneé Acosta (Chih. 2018-2019)
  • Actualmente cursa el Diplomado online de Literatura Europea Contemporánea (CNL. INBAL)

 

PREMIOS LITERARIOS:

  • Ganadora de la convocatoria del Programa Editorial del Instituto de Cultura Municipal (Chih. 2019)

 

 PUBLICACIONES:

  • Su obra forma parte de la antología "Quivirenses" (Editorial Los Hijos del Gato Cuántico. Chih. 2016)
  • ”Furtivus” (Relatos. Colección “Soltar las amarras”. Programa Editorial ICM. Chih. 2019).

 

MUESTRA DE OBRA:

Guía de los errores humanos o El Antihéroe

1. Al despertar, el mismo techo te pisará las narices. Será un déjà vu degenerado del día anterior, iterado a la sabrá-el-diablo-vez. Pensarás que no hay nada por cambiar y volverás a desparramarte en la

cama por la vete-al-carajo-vez.

2. Se oirá la televisión del vecino a través del flaco muro: «¡Hoy es tu día de suerte! Sal a encontrar tu destino». ¡Mierda! Tú solo querrás dormir. Una procesión de los imbéciles de los últimos días voceará por la calle: «¡Es el fin del mundo como lo conoces! ¡Prepárate!». ¡Pues que cambie el mundo, tú lo no lo harás!

3. ¿Hace falta repetir que tú no lo harás? Ni que tuvieras cojones, anyway...

4. Se irá la luz y, ¿cómo demonios vas a preparar el café, ver series hasta la medianoche? Habrás olvidado pagar la cuenta de nueva cuenta. Te calzarás los zapatos gastados para agarrar rumbo a la oficina de atención al cliente. Quieras o no, mi querido olvidadizo.

En el camino, un viejo pordiosero anunciará el paradero del tesoro y tú, sin prestar atención a sus premoniciones, dirás un monótono: «No tengo dinero». Se te habrá ido un avatar disfrazado. Un maestro ascendido. ¡Qué necio eres siempre!

5. El tráfico será terrible y no conseguirás cruzar la calle. Detestas cruzar el túnel subterráneo –está lleno de otros fracasados como tú– pero la oficina estará por cerrar y además será viernes.

6. Sin más opciones, cruzarás el umbral nauseabundo, entre putas y putos. El primer adversario del camino te interceptará: «¡Dame todo tu dinero, cabrón!». Ay, si fuera posible, jajaja. El junkie de mierda verá tu facha y se retractará. ¿Qué podrá quitarle a otro bueno para nada?

7. Se atravesará una puta, tambaleándose en sus tacones de aguja. Antes de que siquiera haya abierto la boca, la callarás con un: «¡Que no tengo dinero!». Pensarás que el final del pasadizo sombrío está cerca mientras sonríes estúpida e ingenuamente. «Ya casi llego».

8. A unos pasos, Monica Bellucci estará siendo sodomizada por uno de esos adictos al crack. Te cagarás de miedo y desde luego tu primer impulso será regresar pero: «Ay, no. Ya llevo más de la mitad del camino. ¡Qué pereza!».

Los gritos ahogarán el aire del subsuelo. Pasarás en puntillas al lado de la mártir, como todo un buen cobarde, para no distraer al violador. La verás unos segundos a los ojos y te dispararás hacia la salida. Tu decisión será irreversible. La víctima no tendrá héroe.

9. Sin merecértelo –por definitivo cagón– la suerte decidirá sonreírte. En las escaleras inmundas a la salida, tropezarás con una billetera cargada hasta el tope. De una la cogerás aunque sospechando de tu buena fortuna. ¿Será una broma? Sin darle tiempo de serlo, te la clavarás en los calzones para que no te la arrebate la mala suerte, amiga frecuente.

10. Tu reloj dirá que ya es muy tarde y, con un fajo de billetes ingratos, cambiarás de dirección. Siguiente destino: el bar más guarro de donde tendrán que sacarte a patadas a las cinco de la mañana del día siguiente.

11. Exhausto por la frívola noche, andarás camino a casa, oliendo a orines y aún con plata de sobra. Niños hambrientos pedirán socorro. Ancianos suplicarán una moneda. No será la resaca, será tu viciosa mezquindad la que hará caso omiso a los ruegos.

12. El mismo pordiosero del día anterior te parará en seco. Extenderá su mano hacia ti. La abrirá. Dirá que en ese frasco está el elixir de la eterna juventud y, de modo que no te gustan los recipientes que no puedes tocar, apartarás su mano y seguirás 38arrastrándote hasta la entrada de tu casucha. «Prefiero la cerveza, viejo».

El día siguiente no será tan distinto, ni el siguiente, ni el siguiente del siguiente del siguiente del…